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Home > Licuadora  > Digital  > El comercial de 10 capítulos o, como lo encuentran en Netflix: “Carol and the End of the World”.

Ana Olvera, Diseñadora Digital

Carol and the end of the world es la última joyita que sacó Netflix a finales del 2023. La premisa es muy sencilla: ¿qué harías si es el fin del mundo? Con ayuda de la animación nos presenta un contexto bastante basado en la vida real en donde sólo quedan 7 meses para que un planeta choque contra la Tierra causando su extinción.

La serie nos presenta un mundo bastante “liberal” con personas que quieren disfrutar al máximo esos últimos 7 meses haciendo lo que siempre quisieron: vivir de fiesta en fiesta, viajar, pasear desnudos, en fin, una vida emocionante para contarle al resto la increíble forma en la que están viviendo para morir sin arrepentimientos. Esta premisa la vemos a través de la piel de Carol, nuestra protagonista, una persona bastante introvertida y quién no encuentra su lugar en este mundo tan libre ya que a diferencia de los demás, sus aspiraciones no son tan superficiales.

En un mundo donde todos quieren probar la forma increíble en la que viven ¿estaría mal sólo querer pasar tus últimos días de una forma sencilla? Sólo tratando de sentirte útil realizando un trabajo rutinario conectando con gente con la que puedes identificarte y pasar con ellos de vez en cuando un viernes godín en el lugar que se convirtió en su favorito para comer, beber y reír. Tal vez disfrutar esos pequeños momentos de alegría en ese lugar  son los que verdaderamente te llenan el alma, o eso pensé hasta que luego me vino la idea de que posiblemente acababa de ver un comercial de 10 episodios sobre Applebee’s.

Como amante de la animación y creativa desde hace 10 años me hice un planteamiento sobre la posibilidad de recurrir a las series animadas para desarrollar publicidad a través del product placement, ya que en aquel entonces llegaba a notar que en las series animadas sólo usaban referencias a productos (como la Sopa Nissin) en momentos de consumo o para hacer sátira sobre ellos como se ve frecuentemente en algunas series americanas. 

Actualmente se ha hablado bastante al respecto sobre la animación como un formato que no es exclusivo para niños y que puede contener narrativas amplias para mostrar mundos fantasiosos y extraordinarios o aspectos de la vida real, tomándola desde una perspectiva más seria y tal vez a consecuencia de ellos ahora podemos notar pequeños product placement, por ejemplo, ver a algunos personajes de anime tomando ramune mientras se muestra de forma bastante directa la marca y ya no sólo como una referencia al famoso refresco .

Pero Carol and the end of the world es la primera serie en la que realmente noto una alta presencia de diversas marcas que no pueden pasar inadvertidas ya que son mencionadas con productos ligados a personajes con una historia qué contar, si bien la marca per se no contribuye de manera directa sí está presente. 

Salvo Applebee’s, siendo la única marca que se menciona más de 1 vez en la serie y forma parte importante de la trama, que irrumpe en la serie para mencionar que no es igual a su competencia (Chilli´s) pues ellos (Applebee’s) tienen una personalidad única lo que la convierte en un lugar especial. En otra ocasión, el restaurante aparece a manera de cierre de la serie donde presenciamos un emotivo discurso sobre el vínculo creado entre los personajes que disfrutan su Happy Hour en cada oportunidad que, desde mi perspectiva emula un manifiesto de marca, donde los personajes son el buyer persona y los momentos de consumo de cada uno es un claro ejemplo de un a day in a life.

 Y es aquí dónde vuelvo a cuestionarme: ¿acabo de ver un comercial de Applebee’s?

Ok, admito que posiblemente mi visión de creativa publicitaria me incline a traducir esta serie hermosa que parte de un concepto filosófico que nos hace pensar en lo limitada que es nuestra vida y qué estamos haciendo con ella…que tenemos tiempo para aprovechar esos momentos al lado de las personas que nos importan e incluso diciéndonos que nunca es tarde para encontrar nuestro propósito a través de la experimentación, pues nada tiene que ser perfecto o extraordinario para disfrutar de los momentos simples compartiendo sonrisas con nuestros amigos, familiares o compañeros de trabajo. 

¿Se puede analizar mucho sobre la forma poética en que la serie está planteada desde el lado cinematográfico?, sí. Sin embargo, me quedo con la tarea de averiguar si acaso la animación puede ser un nuevo medio para incorporar discursos publicitarios más emocionales o soft cell en lugar de recurrir a la clásica fórmula del cineminuto para mostrar discursos emotivos.

Recomiendo ampliamente que vean esta serie, y no sé, tal vez después tengan ganas de ir con sus amigos a su lugar favorito a beber y comer algo mientras hablan sobre la vida, el anime o el tema que más les agrade.