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Home > Licuadora  > ¡NO ERA EL FIN, SOLO ERA EL INICIO DE ALGO NUEVO!

por Paola Cruz

Productora Jr Centros Comerciales

La vida puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos. Hace tres años, estaba en un momento muy oscuro de mi vida. Había perdido a mi papá y a mi hermano en un corto periodo de tiempo, y aunque amaba ser mamá de mis dos pequeñas, no podía evitar sentirme estancada. Me invadía un constante sentimiento de inconformidad conmigo misma, y una pregunta me atormentaba: ¿Qué futuro les estoy asegurando a mis hijas?

Fue en medio de esa incertidumbre que llegó una oportunidad inesperada: un trabajo de medio tiempo en LICUADORA. No tenía experiencia previa, pero algo dentro de mí me dijo que debía intentarlo. Ese primer paso, aunque lleno de miedo y dudas, se convirtió en el inicio de una transformación personal y profesional que no habría imaginado.

Al principio, todo era nuevo para mí. Aprendí sobre materiales, medidas y cómo trabajar con diferentes tipos de personas. Cada día era un reto, pero también una oportunidad para crecer. En tan solo dos años, logré convertirme en productora junior. Me enamoré de mi trabajo y de la posibilidad de demostrarme a mí misma que podía ser mucho más que lo que alguna vez imaginé.

Mi mayor motivación siempre han sido mis hijas. Ellas son mi motor, mi razón para levantarme cada día y dar lo mejor de mí. Aunque la vida me ha presentado obstáculos enormes, he aprendido que siempre puedo superar lo que se interponga en mi camino. Este viaje no solo me ha permitido construir un mejor futuro para mis hijas, sino también demostrarles que, a pesar de las adversidades, la fortaleza y la determinación pueden abrir puertas que nunca imaginamos.

Hoy, miro hacia atrás con gratitud por cada desafío que enfrenté, porque me hizo la mujer y la madre que soy ahora. Y también miró hacia adelante, con la certeza de que siempre encontraré la manera de salir adelante por ellas, por mí y por la vida que merecemos.