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Home > Licuadora  > No tienes que saberlo todo para empezar

Por Alheli Sánchez / Ejecutiva de Cuentas Digitales y Experiencias Jr.

Cuando empezamos un trabajo nuevo, un proyecto diferente o simplemente nos enfrentamos a algo que nunca hemos hecho, creo que es bastante común sentir que deberíamos saber qué hacer desde el principio. Queremos resolver las cosas rápido y, sobre todo, que no se note cuando algo todavía no lo dominamos.

Y ahí aparece una de las preguntas que más nos cuesta hacer: “¿me puedes explicar?”

A veces nos da pena preguntar porque pensamos que los demás pueden creer que no sabemos o que no estamos preparados. Pero, pensándolo bien, ¿cómo vamos a aprender algo si nunca preguntamos?

En una agencia esto pasa bastante. Cada proyecto es diferente y siempre hay algo nuevo que aprender: un proceso, una herramienta, una dinámica con un equipo o incluso una forma distinta de resolver un problema. No podemos conocer todo desde el primer día, y creo que está bien.

En lo personal, trabajar en diferentes proyectos y conocer distintas formas de trabajo me ha ayudado justamente a eso: a darme cuenta de que todavía tengo mucho por aprender, pero también de que cada experiencia me ayuda a descubrir nuevas habilidades y las áreas en las que quiero seguir creciendo.

También he aprendido a ver el feedback de otra manera. No siempre recibir una corrección significa que hicimos algo mal. Muchas veces simplemente significa que hay otra forma de hacerlo, y escucharla puede ayudarnos a mejorar para la próxima.

Creo que parte de crecer profesionalmente es entender que no tenemos que saberlo todo para demostrar que somos capaces. Podemos preguntar, pedir ayuda, equivocarnos y volver a intentarlo. Y probablemente muchas de las cosas que hoy hacemos con seguridad alguna vez fueron cosas que tuvimos que preguntar.

Al final, aprender también es parte del trabajo. Y quizá no se trata de tener todas las respuestas, sino de tener la confianza para decir: “esto no lo sé todavía, pero quiero aprenderlo”.

“No tienes que saberlo todo para empezar. A veces, solo necesitas atreverte a preguntar.”